La inteligencia artificial (IA) ha pasado de ser una promesa futurista a una realidad que está transformando varios sectores. Sin embargo, su creciente impacto genera preguntas sobre su regulación, ética y los desafíos futuros. Europa ha tomado un papel pionero con la propuesta de la Ley de Inteligencia Artificial (AI Act), que busca regular el uso de esta tecnología.
Cuatro expertas en tecnología y regulación (Ana Buitrago, Silvia Vela Ruiz, Beatriz Arias Gago y Elena Sánchez Rodríguez), miembros de EJE&CON, destacan que la IA ofrece grandes oportunidades pero también riesgos para los derechos y la seguridad, lo que justifica una regulación que proporcione seguridad jurídica y un desarrollo ético de la tecnología. A nivel empresarial, los desafíos incluyen los costos de adaptación y las diferencias geográficas en la regulación. Para las administraciones públicas, se requiere fortalecer los recursos y la formación para supervisar estos sistemas de manera efectiva.
La ley no debería afectar gravemente la innovación en Europa, aunque se reconoce la competencia de Estados Unidos y China en I+D. Se espera que la regulación establezca estándares comunes que otros países podrían adoptar. Además, la ley tiene un enfoque centrado en los derechos humanos, prohibiendo el uso de IA que vulneren derechos fundamentales, como en sistemas que alteren el comportamiento o discriminación. La ley también regula los sistemas de IA de alto riesgo, como los utilizados en la salud, la justicia y la seguridad, donde los errores pueden tener graves consecuencias.
Finalmente, la ley está diseñada para adaptarse a futuros avances en IA, permitiendo ajustes si surgen nuevos riesgos para los derechos humanos.


